San Inspirational
La semana pasada asistí a la segunda edición del Inspirational Festival, el festival de publicidad interactiva promovido por la IAB. Disponer de tiempo tiene sus ventajas, y eso es lo que deberían tener también los más de mil profesionales que abarrotaron el antiguo convento de Boadilla del Monte durante las dos jornadas maratonianas de miércoles y jueves. Bueno, digo yo que no sólo tiempo, sino también ganas de aprender, crecer y comprender la revolución que ya está transformando todos los mercados, también el del marketing y la comunicación de la salud.
Había mucha gente joven de la llamada “generación X”, todos ya profesionales de la nueva publicidad y algunos incluso con posiciones de alta responsabilidad en compañías como Zed, Google, MySpace, Glue London, Telefonica y Wunderloop, entre otras. Me encontré con unas cuantas personas conocidas, algunas de mi etapa en gran consumo. Sin embargo, no vi a nadie de nuestro sector, al menos que yo conociera.
Las ponencias fueron de altísimo nivel y relevancia, con la clásica excepción de alguna orientada realmente a alimentar el ego de algún conferenciante. Bueno, esto ya sabemos que es un clásico. La puesta en escena fue brillante en todas las sesiones, incluyendo la ceremonia de entrega de premios. Todo muy “trendy”, sano y auténtico, sin esos aderezos cosméticos que en algunos foros tratan de maquillar la mediocridad.
A pesar de la que está cayendo, se respiraba un ambiente positivo, de libertad, de determinación a abordar la adversidad con el mejor de los espíritus. Se destilaba el convencimiento de que todos estaban contribuyendo a acuñar y dar forma a las nuevas formas de construir marca. No había nadie con cara de susto o pánico, al contrario. También es cierto que no hubo ningún “outsider” de nuestro negocio con aspecto siniestro intentando violar con su presencia y actitud la ilusión y el espíritu creativo y de innovación de todos los que ahí estaban. Imagino le hubieran echado a patadas, a él y sobre todo al responsable de haberle colado en una fiesta que no era la de ellos.
“Food for thought” que quiero compartir con vosotros:
• Estamos en el mercado de las conversaciones y dos tercios de la economía están ya influenciadas por este mercado
• La tecnología, la evolución de la demografía y la globalización son los motores de este cambio
• Arte, Ciencia y Empresa convergen a través de las herramientas de comunicación digitales
• Las comunidades redefinen la marca: la engrandecen…o la destruyen
• No vendemos productos o servicios, vendemos experiencias de marca
• Las agencias de publicidad tradicionales deberán redefinir su modelo de negocio
• El talento humano y el valor añadido de la inteligencia marcan la diferencia en la era 2.0
En fin, todo verdaderamente inspirador. Y como dijo Pedro J. Ramirez: “la inspiración es la gimnasia del conocimiento, así que a inspirar profundamente… para exhalar después con toda convicción”.
Pues eso.
Hasta pronto.
Ángel González